domingo, 29 de abril de 2012

Carta nro 16


Esta semana, me han quedado las palabras de las cartas de Paloma en mi cabeza. Ese libro, que pareciera que lo encontré en el momento justo, en el que el alma necesita llenarse de algo, pero de ese algo, que sabe describir lo exacto del momento.. y ahora me ronda este... 

Carta nro 16 (Cartas al Rey de la Cabina, Luis Pescetti)

 Querido Antonio: 


 Al llamarte por tu nombre tengo el mismo sentimiento de pudor que me daría verte desnudo en un momento en que tú no lo quisieras. No quiero dar rodeos. He leído tu diario. Lo olvidaste. También fue anoche, y no lo hice porque despertó mi curiosidad y quise avanzar hasta el final, sino, precisamente, porque es un cuaderno sin marcas de ninguna clase. Reconocí que era algo tuyo y lo abrí en el final. ¿Lo recuerdas? En tu poema de despedida. Antonio. Al ver la disposición de las palabras pensé que era sólo eso: un poema. Cuando avancé en la lectura me di cuenta de que te dirigías a mí ¿Por qué no lo enviaste? ¿Tenía derecho a leerlo si iba dirigido a mí, pero no me lo habías enviado? ¿Por qué te despediste en el poema y no lo hiciste en la realidad? ¿Con qué esperanza secreta te fuiste? Ya después de ese poema no pude dejar tu cuaderno, Antonio mío, porque eran las únicas palabras que podían explicar algo, aunque fueran de adiós. Te pido disculpas por haberlo hecho, y porque volvería a hacerlo. Estoy un poco confundida. Necesito unos días, pero no podía dejar de contarte. 

 Paloma.. 


(Que doloroso se torna, el hecho de darme cuenta, que YO te estoy dejando ir. Que tanto amor, ya me dolió demasiado, y que me cuesta creer algunas cosas.. Como si derepente, ya no tuviera Dios, como si depronto, aunque te ame TANTO pero Tanto, como si tus palabras no tuvieran efecto, o como si mi mi alma y corazón, se hayan acorazado.. Cuesta, duele, pero me voy dando cuenta)